La caseta de jardín Stronghold está diseñada para ofrecer un aislamiento óptimo y una estructura resistente.
Su amplia capacidad de almacenamiento la convierte en la opción perfecta para guardar bicicletas, cortacéspedes y cualquier equipo de jardinería.
Gracias a la avanzada tecnología Evotech ofrece el aspecto y tacto de la madera pero con las ventajas de la resina de alta resistencia.
Impermeable, resistente a los rayos UV y sis riesgo de pudrición o desgaste.
La estructura de doble pared de 19 mm de grosor proporciona máxima durabilidad, el techo reforzado con acero esta diseñado para soportar cargas de nieve hasta 125 kg/m².
Su doble puerta de 144cm de ancho con tirador ergonómico garantiza seguridad y fácil acceso.
Optimiza el almacenamiento en tu jardín con la Caseta para jardín Stronghold 2.0 de Keter que es innovadora, resistente y de diseño elegante. Esta caseta de jardín extremadamente duradera es totalmente resistente a la intemperie y no necesita mantenimiento: no se oxida, no se pudre ni se descascarilla.
Características:
- Fabricada en WPC (compuesto de madera y plástico): Combina la estética de la madera con la durabilidad del plástico.
- Tecnología 'Evotech': Acabado realista que imita la textura natural de la madera sin necesidad de mantenimiento.
- Incluye suelo.
- Las ventanas y la claraboya te asegurarán una iluminación y ventilación perfecta.
- Puertas dobles con cerradura para mayor seguridad (candado no incluido).
- Resistente a la intemperie: Soporta lluvia, sol y nieve sin deformarse ni decolorarse.
- Estructura robusta y duradera: Puertas reforzadas y cerradura segura para mayor protección.
- Amplio espacio de almacenamiento: Ideal para herramientas, bicicletas, muebles de jardín y más.
- Diseño moderno y elegante: Perfecto para integrarse en cualquier jardín o terraza.
- Fácil montaje sin necesidad de herramientas complejas: Paneles preensamblados para una instalación rápida.
- Superficie útil: 7,4 m².
Instrucciones de cuidado
Las casetas de jardín fabricadas con 'Evotech' son fáciles y sencillas de limpiar. Basta con pasar un paño por la superficie, aclarar con agua y lavar a presión. Las manchas persistentes pueden tratarse con un limpiador en crema y una esponja o cepillo.